La calles carecen de pavimento y el descuido es el responsable. Caminamos sobre tierra repleta de excrementos y gusanos moviéndose sin parar purificando la tierra de los desperdicios puestos por el hombre.
No vinimos a limpiar una maleza de pequeño tamaño esperamos a que crezca a la altura a de un niño de 5 años. esperamos una valentía del machete para que mágicamente corte una porción de ramaje de algún árbol con raíces que parten veredas.
La tierra se va a los ríos o mares. Sus arenas puebla la playas haciéndoles doradas y límpidas ocasionan placer ver la arena de un mar. Miles de calles se achican, no viven de l mismo tamaño, la erosión los transforman en cordones, en pasillos carentes de toda razón.
Miles de gente las llena con botellas descartables y pañales, los perros consumen pañales. Perros sarnosos sin dientes que son parias del reino animal; las ratas los buscan cuando estos mueren. Su carne se consume.
Los contenedores se llenan de cadáveres de arboles botellas de vino rotas y una cantidad de carton y papel inútiles. Algunos niños tarados queman todo eso dentro del contenedor. llamas azuladas por el alcohol de botiquín son un espectáculo junto con el humo compartiendo la admosfera cálida de un domingo.
Los niños corren descalzó por el barro putrefacto de una zanja desbordada. red de cañerías a simple vista por la lluvia de mayo y los vientos del sur se rompen por el auto. Mierda asquerosa se esparcen en una dimencion. Así es una calle embarrada.
martes, 23 de mayo de 2017
calles embarradas
Etiquetas:relatos, opiniones,
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