jueves, 21 de diciembre de 2017

El pepinillo mutante y el mundo de los zombies-

Unos zombie pasaban por una casa en ruinas. Habías hortalizas de todo tipo y color debido a un terrible agente patógeno que se adhería en las células y cambiaban el ADN mitocondriales, acabando en deformaciones unicelulares agrupadas en organismos mutados que son los muertos vivos .
Pero los pepinillos no lo sabían. Bueno ni siquiera pensaban solo sentían la humedad, el viento o los gruñidos de los zombie que se amontonaban en huerta de Don Jorge un viejo testarudo que no hizo los preparativos necesarios para defender su hogar
Y ahora acompaña a sus podridos nuevos amigos. Trata de entrar a la  casa, y lo único que consigue es quedar con la cara desfigurada por los continuos golpes contra la pared de la esquina.
Pero los pepinillos no saben. Están esparcidos por todo el patio de enfrente un espacio abierto de la huerta. Camiones volcados, cestas despedazadas y gruñidos de bestias hambrientas... Un atmósfera opaca ofrecía el amanecer crepuscular  en aquel verano de junio.
Pero los pepinillos no sabían nada. NADA. Estaban tiradas cerca de la carroña que dejaban los zombies. La pestilencia era indescriptible.
Pero había un pepinillo que lo iba a saber. Uno que tendría un destino glorioso en un mundo destruido.
Un zombie se acerca a ese pepinillo. Era uno que estaba en una fase terminal de su condición de no muerto uno con la piel y los ojo chorreando sus restos putrefactos a cada paso que daban. Se acerca y se acerca. Ese pepinillo no sentía las vibraciones de las pisadas las ondulaciones de los arrastres de piernas que realizaba  aquel asqueroso monstruo. Se detuvo y vomito sus órganos  sobre el pepinillo. Su intestinos se disolvían por los ácido fétidos que emanaba el estomago en todo su esplendor. El pepinillo empezó una malformación a nivel celular, la compatibilidad de las células vegetales con el agente patógeno  sufría una seria hibridación mas si tenemos en cuenta que pequeño pedazos de ADN humano se agrega a esta ensalada mendeliana.
Por un momento el pepinillo obtuvo las características típicas del ser humano, el ser antropomorfo por excelencia: 4 hebras que sobresalían en su "cuerpo" que podríamos llamas extremidades, un rostro que parecía mas inhumano cuanto mas lo observa uno, con esos 2 ojos tapado por esos parpados  , una boca con los labios anchos, sin nariz que le diera un perfil mas humano. Su piel seguía siendo verde. Era una aberración, una caricatura en un mundo irreal.
Pero todavía no se despertaba ¿cuando se iba despertar? ¿cuando?